NAVIDAD 🎄
Este es una carta a todos. A quien celebra estos días y a quienes no, a quienes mueren por hacerlo y quienes deciden seguir igual. Espero que sea como sea, estéis bien 🙂
La Navidad, una fecha sin duda, particular. Desde los medios de comunicación, en demasiadas ocasiones, nos han hecho creer que estas fiestas son ilusión, alegría y encuentros.
Existe toda una construcción social sobre cómo estas fechas deben ser motivo de reconciliación, fiesta y paz (y como muestra de ello, disponemos de la letra del famoso villancillo ‘’Noche de Paz’’, entre otros).
Y sí, claro que para algunas personas estos días son la oportunidad de reencontrarse con seres queridos. Para muchos, son el momento de hacer ese viaje tan esperado. Hay quien tiene su primer bebé. Hay quien espera comer esa comida particular de esta temporada.
Efectivamente estas fiestas pueden ser vividas con mucha ilusión. Hay quien recuerda a sus abuelos mientras hace el bizcocho casero, o quien recuerda con cariño las reuniones familiares donde jugaban y reían desde la infancia. Y, qué bien por aquellas personas que pueden vivir estos días de esa manera.
Pero lo cierto es que no para todo el mundo estas fechas son especiales, no para todos son eventos divertidos, esperados y alegres.
Y eso también es válido. ♡
Hay personas que acaban de perder a alguien y están pasando un duelo, o quien tiene algún ser querido sumamente especial en el hospital. Hay quien ha perdido su trabajo y le ha consumido la desesperanza. Hay quien nunca tuvo recuerdos familiares cariñosos. Hay quien no tuvo madre o padre, o quien esa persona referente que tuvo no supo cómo cubrir sus necesidades. Hay quien añora a seres importantes en la mesa. Hay quien no puede tomarse vacaciones. Hay quien está pasando por una depresión o una enfermedad física.
No todas las navidades son especiales para todo el mundo y eso también está bien.
Y si algo hace falta en estas fechas (o en cualquier otras) es comprensión, es respeto, es entendimiento.
No todas las historias, ni los momentos de vida son iguales. No todos estamos en el mismo punto y no pasa nada por ello.
Quizá el punto de encuentro no ocurre en navidades. Tal vez ocurre cuando dos personas con vivencias totalmente diferentes, con ilusiones y decepciones de diferente forma, hacen intencionadamente por encontrarse.
Quizá a aquella persona que no le ilusione la navidad, le ilusiona una canción o una actividad en particular. No somos todo o nada.
Somos contraste, somos muchas cosas a la vez y no somos ninguna. No podemos guiarnos por lo que sentimos únicamente en un momento determinado, porque somos mucho más que eso. Somos más que la desilusión o la desesperanza. Somos más que la tristeza o el rencor.
Somos. Simplemente, somos.
Y ojalá poder dejar de lado la necesidad de aparentar, ojalá poder dejar de lado nuestras diferencias, para encontrarnos en aquello que sí tenemos en común.
Somos humanos, con nuestras particularidades, nuestros miedos y proyectos. Y aunque a veces encontramos muchos motivos para distanciarnos, lo cierto es que, si pudiésemos dejar atrás todas esas capas, si nos escuchásemos de verdad, encontraríamos aquello que tenemos en común, nuestra humanidad.
Con todo mi cariño: felices fiestas a todos 🙂
Nayra
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