Tu bienestar emocional empieza aquí.
Conocerás la importancia de:
- Aprender lo que te va bien en cada fase.
- Poner los limites necesarios y en los momentos que necesitas.
- Enfrentarte a tus miedos y sostenerlos.
Bienvenidx a tu espacio seguro.
Estudié Psicología porque, desde muy pronto, descubrí que escuchar y comprender a los demás era algo que me salía de forma natural. Con el tiempo, aquella intuición se convirtió en una profesión que hoy siento profundamente mía.
Me apasiona comprender cómo somos, qué nos lleva a sentir, pensar y actuar de determinadas maneras, y, sobre todo, poder acompañar a las personas en sus propios procesos de cambio. Para mí, la terapia es un espacio de encuentro en el que poder mirar lo que nos ocurre con mayor comprensión, sin juicios y con amabilidad.
Acompaño tanto momentos de dificultad como etapas de crecimiento y cambio. Mi objetivo es ofrecerte un espacio seguro y cercano, en el que puedas sentirte escuchado/a, comprendido/a y libre para hablar de aquello que necesites.
Porque, a veces, necesitamos simplemente un lugar en el que poder parar, poner en palabras lo que nos pasa y empezar a mirarnos de otra manera.
Psicología sanitaria
Grado en Psicología por la UVIC
Máster en Psicología sanitaria en la UB
Posgrado en trabajar con víctimas de experiencias traumáticas por la UPV
Máster en educación especial en la UNIR
EMDR Nivel I y Nivel II
Descubrirse a uno mismo es el mayor proyecto ⚘
Hoy voy a ayudar a mi versión de mañana.
Terapia para adultos
Hay momentos en la vida en los que sentimos que algo no está bien, aunque no siempre sepamos exactamente qué nos ocurre. Puede ser ansiedad, tristeza, un duelo, dificultades en nuestras relaciones, cambios importantes o simplemente la sensación de estar desconectados de nosotros mismos.
La terapia es un espacio para poder parar, escucharnos y comprender qué nos está pasando. Un lugar en el que mirar aquello que hemos vivido y cómo ha ido dejando huella en nuestra manera de sentir, pensar y relacionarnos.
A través del proceso terapéutico podemos aprender a comprendernos desde un lugar más amable, encontrar nuevas herramientas y construir cambios que nos permitan sentirnos más conectados con quienes somos y con la vida que queremos.
No se trata de tener todas las respuestas desde el principio. A veces, simplemente necesitamos un espacio seguro en el que poder empezar a hacernos las preguntas adecuadas.
Terapia infanto-juvenil
La infancia y la adolescencia son etapas de grandes cambios. Cada niño y cada adolescente tiene su propio ritmo, su manera de sentir y de relacionarse con el mundo, y no siempre resulta fácil poner en palabras aquello que le ocurre.
A veces, las emociones se vuelven demasiado intensas; otras, aparecen dificultades en casa, en el colegio o en las relaciones con los demás. También pueden surgir dificultades de aprendizaje, problemas de conducta o situaciones que hacen que tanto el niño como su familia necesiten un poco de ayuda para comprender qué está pasando.
La terapia es un espacio adaptado a cada etapa y a cada persona, en el que poder comprender lo que hay detrás de esas dificultades y aprender nuevas formas de afrontarlas. El acompañamiento también incluye a las familias, porque entender lo que necesita un niño o adolescente y contar con herramientas para acompañarlo puede marcar una gran diferencia.
Mi objetivo es ofrecer un espacio seguro y cercano en el que niños, adolescentes y familias puedan
sentirse comprendidos, encontrar recursos y avanzar juntos.
Tarifas
65€
Terapia presencial
60′ aprox.
60€
Terapia online
60′ aprox.
CITAS
Si te has animado a dar este paso, enhorabuena, estás haciendo bien preocupándote por ti mismo/a.
Escríbeme tu consulta y tus preferencias de días, y vemos cómo podemos encajar para agendar cita, ¡adelante, te espero!
¿Cómo funciona la terapia?
Para mí, la terapia comienza por algo fundamental: sentir que estás en un espacio seguro, donde puedas ser tú y hablar con libertad. La confianza y el vínculo terapéutico son una parte esencial del proceso.
En las primeras sesiones nos centraremos en conocernos, comprender qué está ocurriendo y realizar una valoración de tu situación. A partir de ahí, definiremos juntos los objetivos terapéuticos y estableceremos una línea de trabajo adaptada a tus necesidades.
Durante el proceso iremos avanzando de forma progresiva, revisando cómo te encuentras y qué necesitas en cada momento. Tener unos objetivos claros no significa que la terapia tenga que ser rígida: el proceso puede adaptarse a medida que avanzamos, siempre manteniendo una dirección y un propósito claros.
Mi objetivo es que puedas entender qué te ocurre, adquirir herramientas que te ayuden a afrontarlo y avanzar hacia un mayor bienestar, sintiéndote acompañado/a durante todo el proceso.
Por mi parte, me comprometo a ofrecerte una intervención psicológica rigurosa, cercana y adaptada a ti y a tu propio proceso.
¿Cómo puedo saber si estoy progresando?
El progreso en terapia no siempre se ve en grandes cambios. Muchas veces aparece en pequeños movimientos que, con el tiempo, empiezan a marcar una diferencia: entender mejor lo que nos ocurre, reaccionar de otra manera ante una situación, poner límites, relacionarnos de forma diferente o sentirnos más conectados con nosotros mismos.
Cada proceso tiene su propio ritmo y no existe una única forma de avanzar. La terapia busca ayudarte a comprender lo que te ocurre, desarrollar nuevas herramientas y reconocer los recursos personales que ya tienes y que pueden ayudarte a afrontar las dificultades.
A lo largo del proceso iremos revisando cómo te encuentras y qué cambios estás percibiendo, tanto en tu mundo interno como en tu día a día. Porque progresar no significa necesariamente dejar de tener dificultades, sino sentir que tienes más recursos para afrontarlas y que algo empieza a ser diferente.
Y si en algún momento sientes que no estás avanzando, que algo no está funcionando o que necesitas otro enfoque, también es importante poder hablarlo. La terapia es un proceso compartido y podemos revisar y ajustar la intervención para que siga respondiendo a lo que necesitas.
¿Qué pasa si necesito cancelar una sesión?
Si necesitas cancelar o cambiar una sesión, te agradeceré que me lo hagas saber con al menos 24 horas de antelación. De esta manera, puedo organizar la agenda y, si es posible, ofrecer ese espacio a otra persona que pueda necesitarlo.
Entiendo que pueden surgir imprevistos y que no siempre podemos anticiparnos a lo que ocurre. Por eso, más que una norma rígida, confío en la responsabilidad y el compromiso de cada persona con su propio proceso terapéutico y con el espacio que hemos reservado juntos.
Si alguna vez necesitas cancelar una sesión, simplemente házmelo saber. Lo importante es que podamos mantener una comunicación abierta y cuidar, entre ambos, el espacio terapéutico.
¿Con cuánta frecuencia tendré que hacer terapia?
En general, al comenzar un proceso terapéutico se recomienda una frecuencia semanal o quincenal, especialmente durante las primeras etapas. A medida que vayamos avanzando y se vayan alcanzando los objetivos terapéuticos, las sesiones pueden ir espaciándose progresivamente.
Aun así, cada proceso es diferente. La frecuencia dependerá de las necesidades de cada persona, del motivo de consulta y también de sus circunstancias personales.
Desde el inicio acordaremos una frecuencia que sea adecuada para ti y, a lo largo del proceso, iremos revisando si continúa siendo la más conveniente. No es algo inamovible: podremos ajustarla cuando sea necesario, manteniendo siempre una dirección clara en el proceso terapéutico.
¿Durante cuánto tiempo tendré que hacer terapia?
No existe un tiempo determinado para hacer terapia. Cada proceso es diferente y su duración dependerá del motivo de consulta, los objetivos que nos planteemos y de cómo vaya evolucionando cada persona.
Hay situaciones que pueden requerir un acompañamiento más prolongado, especialmente cuando estamos trabajando sobre experiencias que han dejado una huella importante o cuando las circunstancias que generan malestar se mantienen en el tiempo. En otros casos, cuando el motivo de consulta es más concreto, el proceso puede ser más breve.
Para mí, uno de los objetivos de la terapia es que puedas ir desarrollando tus propios recursos y ganar autonomía para afrontar las situaciones que vayan apareciendo en tu vida.
Por eso, iremos revisando el proceso juntos y valorando cuándo es el momento adecuado para espaciar las sesiones o finalizar el acompañamiento. La duración no estará marcada por una fecha, sino por tus necesidades, tu evolución y los objetivos que hayamos trabajado.
¿Qué pasa en la primera sesión?
La primera sesión es, sobre todo, un espacio para conocernos y comprender qué te ha llevado a pedir ayuda.Hablaremos de aquello que te preocupa, de cómo te encuentras actualmente y de los aspectos de tu historia que puedan ser importantes para entender tu situación. También podremos empezar a definir qué necesitas y cuáles pueden ser los objetivos del proceso terapéutico.
No necesitas saber exactamente qué decir ni tener claro por dónde empezar. Iremos dando forma a todo juntos/as, a tu ritmo y en un espacio de confianza.
¿Tengo que saber qué me pasa para empezar terapia?
No. No necesitas tener claro qué te ocurre ni saber exactamente qué necesitas antes de empezar.
A veces sabemos que no estamos bien, que algo ha cambiado o que llevamos un tiempo sintiéndonos de una determinada manera, pero no encontramos las palabras para explicarlo.
Parte del proceso terapéutico consiste precisamente en comprender qué está pasando, ponerlo en palabras y encontrar juntos/as aquello que necesitas trabajar.
¿La terapia puede ser online?
Sí. Las sesiones pueden realizarse de manera presencial en consulta o en modalidad online, según tus necesidades y preferencias.
La modalidad online permite mantener un espacio terapéutico desde cualquier lugar, siempre que contemos con un entorno adecuado y tranquilo que permita desarrollar la sesión con privacidad.
¿Cómo sé si la terapia es para mí?
No hace falta estar atravesando una situación especialmente grave para pedir ayuda. A veces buscamos terapia porque algo nos genera malestar; otras, porque queremos comprendernos mejor, afrontar un cambio o aprender nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.
Si sientes que hay algo que te gustaría entender, cambiar o trabajar, puede ser un buen momento para pedir acompañamiento.
Y si no tienes claro si la terapia puede ayudarte, también podemos hablarlo telefónicamente y valorar juntos/as qué necesitas.








Tu espacio seguro
Sé que puedes con todo.
Pero puede que no con todo a la vez.
Estaré encantada de responder tus dudas, reservar cita o lo que necesites. ♡
Adelante, te escucho.